Fue un momento extraño y maravilloso. De repente, mi mente se vació de todo. No había pensamientos ni nada de lo que preocuparse. Luego sentí mi cuerpo vacío, como si yo no estuviera allí, como si sólo contemplara la escena del interior de un tren sin estar presente. Los sonidos eran ahora tan nítidos que se hicieron palpables. Escuché la vida, proveniente de las risas de unas muchachas sentadas cerca de mí. Sentía que me elevaba, y, dejando de tocar el suelo, mi cuerpo levitaba, pudiendo morder el aire, sintiendo esa vida que me rodeaba en toda plenitud. El suave movimiento del tren, avanzando hacia un destino poco concreto del futuro, acentuaba la sensación. Se fue ese constante miedo a la muerte, se fue la inseguridad y la desconfianza que siempre apabullaban en este descontrolado ritmo de vida que tenemos. Y observé. Observé las cosas como son sin prejuicios. Agarré el tiempo. Y me sentí libre.
Como vino, se fue. Esa sensación duró unos segundos. Pero fue suficiente. La megafonía que indicaba la siguiente parada (demasiado cerca de la realidad) me despertó del ensueño. No importaba. Por un momento había podido sentir la felicidad.
Como vino, se fue. Esa sensación duró unos segundos. Pero fue suficiente. La megafonía que indicaba la siguiente parada (demasiado cerca de la realidad) me despertó del ensueño. No importaba. Por un momento había podido sentir la felicidad.
--Madam Beus, el tejón de Imado
11 comentarios:
Suena un monton a MT...
Un supersaludo
Estoy un poco perdida, Superwoman, guíame: ¿MT?
No hagas caso de los jurados, has retratado muy bien uno de esos momentos de lucidez, muy bonito :D
@Capitán: Sí, bueno, está bien así el texto completo, pero como eran máximo 99 palabras, tuve que recortarlo y quedó hecho un pifostio.
Graceee!
Durante un tiempo, todos los lunes cogía el tren a las 8 de la mañana entre Santiago y Coruña. Y en más de una ocasión recuerdo vivir esa sensación durante la hora del trayecto mientras amanecía :)
El tren siempre ha tenido una caracter especial para mi. Sobre todo a su paso por los tuneles. Como un viaje a otro mundo ^^
Increible. Sencillamente increíble. Deja sin palabras y sin aliento. Fantástico.
que chulo! es para el concurso del tren? (que me suena que era de 99 palabras, pero igual meto la gamba como otras muchas veces XD)
Gracias, chicos. Has acertado, @Marina-chan. Lo que pasa es que para el concurso lo reducí a 99 palabras, y quedó hecho una birria. Una pena. Aquí he puesto el texto completo.
Vaya, @Lo, me alegro de que pudieras disfrutar varias veces esa sensación. Lo que pasa es que yo, tras haberla sentido, me sentí como si hubiera pasado por un momento de vulnerabilidad y exposición absoluta. No tengo remedio, volví a ser yo misma en un instante xD
Un texto muy sencillo y a la vez muy evocador. Este verano me va a tocar montarme en varios trenes, así que inevitablemente cada vez que esté en uno me acordaré de esto.
Me gusta bastante! ^^
M.Beus, conozco bien esa increíble sensación que describes, y qué bien descrita, con lo difícil que es hacerlo con palabras.
Qué pena que sea tan breve, y que no se pueda reproducir a voluntad...
besos
PD: me gusta tu gato-reloj :-)
Publicar un comentario