jueves, 28 de diciembre de 2006

La Navidad de una aikidoka

Queridos amigos:

El aikido es un deporte magnífico, he de decirlo porque es la pura verdad. Se nos hace magnífico teniendo en cuenta algunas cosas, por supuesto. Pongo por ejemplo las lesiones. Uke es el determinante en estas terribles consecuencias. Tori, evidentemente, debe saber controlar y ajustar la intensidad de su energía en la técnica que aplica, pero el uke es quien debe ser más precavido, pudiendo perfectamente pedírselo al tori.

El uke toma la responsabilidad de saber utilizar el arte del ukemi. Entrenamos y practicamos ukemi con la finalidad de experimentar aikido con seguridad, no con la finalidad de practicar las formas más satisfactoriamente. El trabajo del uke no es realizar el trabajo del tori.

Las prioridades generales del uke son:
- Ofrecer un ataque sincero
- Tomar la responsabilidad de su propia seguridad en todo momento
- Utilizar y aprovechar todas las oportunidades para incrementar su propia habilidad en ukemi-

El ukemi (técnica de caídas y protección) es el primer paso en el estudio del Aikido. Es de vital importancia practicarlos de una manera adecuada para evitar lesiones durante la práctica, también para esquivar de la mejor manera posible los ataques por parte del compañero de práctica. Para lograrlo, debe llevarse el ataque hasta el final y aceptar el ukemi, estar disponible y consciente de lo que sucede en su entorno, dispuesto a responder rápidamente siguiente ataque.

El trabajo del ukemi se concibe de forma que el impacto de la caída no recaiga exclusivamente sobre una parte del cuerpo. El contacto se hace desde el hombro a la cadera opuesta bajo la forma de un giro. Sin caer sobre la espalda, en una posición vulnerable, para levantarse enseguida en posición de hanmi.

El movimiento circular utilizado en Aikido protege partes corporales como los riñones y la zona del hígado. La caída debe ser un masaje, con sus respectivas consecuencias positivas sobre músculos, tendones, piel, espalda, cuello, etc.

Todo esto son cosas que hay que tener en cuenta practicando aikido. Todo no es saber técnicas. Se aprende a ser uke. Personalmente me gusta ser uke. Pero hay que tener cuidado. Yo, como ejemplo (¬¬), me rompí el tobillo ayer mismo haciendo una demostración con el sensei. No torcérmelo, no, sino torcérmelo hasta rompérmelo. Ahora me quedan dos meses con escayola y, después, la rehabilitación. Dicen que la rehabilitación será sólo del pie, del tobillo (que, claro, se me habrá quedado atrofiado para entonces), pero, yo sé que la rehabilitación irá más allá, que a mí me queda la rehabilitación del ukemi.

Bueno, desde mi postración en la cama os quiero desear a todos unas felices Pascuas y mandar desde aquí un enorme saludo a mis compañeros de aikido (en especial a los que ayer me ayudaron tanto y se preocuparon por mí), y a mí maestro Loren, por supuesto, que, aunque me ha dejado su marca (ahora tengo la "marca del sensei"), le quiero como a nadie, y se portó (y se porta siempre) estupendamente conmigo. Un besazo, Loren.


Bep G.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola B.
Te respondo directamente, comprate una hakama fujimae de 53 euros, mezcla de poliester y rayon, y más tarde una hokkaido de 53 euros y 100% algodón, vendida en fujimae con esa descripción y ese precio tambien.

Anónimo dijo...

Muy bonito el blog.
Y ese mítico Kenshin, Battosai no defrauda nunca.
No somos los únicos que nos acercamos al Aikido por culpa de la hakama...

Madam Beus dijo...

Vaya, es muy agradable que a una la aconsejen tan bien.

¡Gracias Daigoro (me encanta tu blog)!

Sir Roman dijo...

Bueno, hago una fugaz aparición para resañar al que aún desconozca el hecho, que el aikido es muy bonito, y como tantas otras cosas bellas, completamente inútil para cualquier aplicación que se le busque a la vida real.
Viva el karate! ;)

Madam Beus dijo...

^^

http://www.youtube.com/watch?v=XEQGlLuoEDQ

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