Hola a todos!A petición popular voy a publicar la carta de amor que presenté al concurso de mi instituto este año, porque al parecer.. he ganado xDLa petición popular comenzó con Napoleón.. aquí.No sé si decir que no me lo esperaba.. Bueno, la verdad es que no me lo esperaba xDY tampoco me esperaba que mi amigo Napoleón el Grande lo publicara a mansalva en su blog XDVamos, que me he emocionado xDains.. Aquí va la carta del tejón de Imado.. Querido Amor:
Cada vez más me doy cuenta de que tardarás tanto en volver que ya no vale la pena esperarte. Esta mañana, al despertarme, volví a salir al jardín, como siempre hacíamos tú y yo, a observar mudos las primeras flores, o la caída de las hojas. Al salir de nuevo me doy cuenta de que estamos en primavera. Ya ni siquiera noto el paso del tiempo. Sin ti el tiempo no pasa ni más deprisa ni más despacio, es sólo como... como si no existiera. El esperarte se convirtió ya hace años en una rutina, y poco a poco va dejando sus estragos en mí. Ya ni siquiera recuerdo tu nombre, ni el color de tus ojos. Pero siempre me llega, en los momentos más inesperados, tu perfume. Y entonces recuerdo nuestras caricias y nuestros besos. Y recuerdo la increíble cantidad de amor que cabía en una sola mirada tuya.
He llorado tantas veces, en mi desesperación.. Las lágrimas se lo llevaron todo, lo bueno, lo malo.. Y dejaron sosiego, pero no me dejaron contigo. Recuerdo que lloraba por dentro la primera vez que te vi, y sólo con tu presencia me consolaste; lloraba al verte por la alegría que lo inundaba todo, y lloraba cuando me dejabas sola en la puerta de casa y me prometías que nos volveríamos a ver pronto. Por eso, quizá, si lloro volverás, y si lloro las lágrimas te traerán de nuevo para consolarme. Si vuelves recordaré el calor de tu abrazo, tu mano en mi mejilla, tus párpados entrecerrados, mirándome con esos ojos tan dulces, pero que ahora sólo recuerdo vacíos. Ya por más que quiera llorar se me secaron los ojos.
Miro por la ventana abierta y, entre los árboles, el viento me susurra los buenos tiempos. Recuerdo cómo grité “te quiero” entre los cerezos, cómo me abrazaste y pusiste en mi pelo una de aquellas flores rosadas, y cómo luego nos quedamos dormidos y la hierba te hacía cosquillas en la nariz. Aún me acuerdo de la pasión que nos despertábamos mutuamente y de cómo me susurrabas al oído que me deseabas; cómo hacíamos el amor, sin tabúes, entregándonos del todo, amándonos; y la calma que después llegaba, me acariciabas el pelo y me abrazabas, sin dejar que nuestros cuerpos se separasen y que se perdiera su calor. Recuerdo que decidimos olvidar las promesas para aprovechar el presente y seguir unidos hasta el solsticio de nuestros días.. Recuerdo las alegrías, nuestra felicidad, nuestras ganas de vivir. Entonces brindamos por el miedo, que, sin saberlo, nos ayuda a superarle y nos hace fuertes. Siempre estaba ahí, amenazando, ora en forma de celos, ora como pérdida.. Aprendimos a superarle, pero, maldito él, que, quemándonos, siempre nos persigue.
Fuiste el primer amor y te convertiste en el único. ¿Recuerdas lo que nos costaba separarnos cada vez que nos despedíamos? Ya, al final, no hizo falta, porque te llevaron de mi lado y apenas nos dio tiempo a decirnos nada, sólo a mirarnos y decirnos lo que nos queremos con la mirada.. Suave dejaste que me acercase a ti por primera vez, y suave te fuiste, con la cabeza apoyada en mi regazo. Entonces me dejaste tu aroma, mezclado con mi perfume de violetas. Te besé el cabello por última vez, y poco a poco te alejaron de mí.
Y ya sólo me queda cerrar los ojos, y recorrer con mi mente los rasgos de tu cara, las cicatrices de tu cuerpo. Me queda eso y esperar.. Esperar a que la vida me deje como a ti te dejó aunque no quisieras. La muerte espera, ya estés acompañado o desamparado. Si estás junto al Amor, el Amor llorará por ti aunque tú no quieras; si estás solo, expirarás dándote cuenta de que ansiabas una compañía, aunque sufriera por ti.
Quiero que sepas, si puedes leer esto, que sigues estando en mi corazón deshecho, que se va pudriendo poco a poco, pero que te sigue guardando un rincón. Me tuviste siempre en vilo, siempre celosa, a pesar de saber que me amabas y que me pertenecía tu amor, pero ya sabes que distan más los corazones de los amantes que cualesquier otros, que siempre se sienten separados y deficientes. A pesar de todo lo que sufrimos, nos seguíamos amando. Pero ya es hora de volver a estar juntos. Me reuniré contigo, por lo que esta despedida es tan sólo por un instante. Ahora me tendrás de nuevo a tu lado.
Madam Beus