Mostrando entradas con la etiqueta construid vuestros propios sueños; nadie va a estar a vuestro lado eternamente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta construid vuestros propios sueños; nadie va a estar a vuestro lado eternamente. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de noviembre de 2007

Write for absolution

----------------------------
(mp3 para escuchar)
----------------------------

Mis labios están resecos, pero nunca me acuerdo de ello y, cada vez que abro la boca para respirar, se resquebrajan y comienza otra vez a brotar la sangre de ellos.

No sé cuánto tiempo pasa, y no soy consciente de ello. Ni siquiera me importa..

¿Qué necesidad había? Sabes que no vas a conseguir nada con esto.

Llora lo que quieras, nadie se compadecerá por ti, nadie sentirá preocupación por un desgraciado. Ya has conseguido que sientan repugnancia, asco hacia ti y hacia lo que te rodea. Estás enferma y lo sabes.

Él ya ha hecho suficiente por ti, desagradecida. ¿Qué más quieres? ¿Tomas por insuficiente lo que te da? ¿Consideras escasa su protección (que era todo lo que querías)?

Ya nadie te cree, lo sabes. Ya no. ¿Por qué iban a hacerlo? Siéntete perdida, porque es lo único que has conseguido. Las lágrimas que ahora recorren tu rostro son corrosivas. No volverás a mojar el hombro de nadie, porque ningún hombro te acogerá. Ningún regazo estará ahí para ampararte.

Los demás ya han tenido bastante contigo. No intentes seguir con su sufrimiento. Has muerto para ellos. No vales nada. Aliméntate tú sola de tu propia repugnancia, de tu propio cuerpo, de tu carne putrefacta, de tu cara demacrada, de tus cuencas vacías, de tu falso dolor.

Vete, pues ya has salido de la vida de todos a los que hiciste creer que te amaban.


----------------------------

----------------------------------------------
----------------------------------------------
----------------------------------------------
FIN de POSTS en esta página :)
Mira las entradas antiguas!
El hombre consecuente cree en el destino; el voluble, en el azar.
Benjamin Disraeli