
- Día: Jueves 10 diciembre 2009
- Hora: 21:00
- Lugar: Cualquier restaurante nipón (que no chino!) de vuestra ciudad
- Temas a tratar: Relacionados con Japón y con Todo Lo Que Mola
Más info en: http://laarcadiadeurias.net
Las casualidades no existen [Beus]; Serendipities don't exist [Beus]


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¡Hola! ^^ ¿Desilusionados con mi vuelta? :D Yo también con que sigáis ahí como lapas pegados a la pantalla. ¡Ponéos a hacer algo práctico: ved la tele o algo!
Bueno, aquí con mis andanzas anduviere yo. Todo bien, aunque sin internet. Hay cosas que contar, sí, como aquel extraño encuentro con un estudiante que me dijo ser adorador del dios Apolo, y me preguntó si yo también lo era porque llevo en mi carpeta una pegatina que pone Apollo 11.
Algo de lo que me he dado cuenta (y no hay que ser muy avispado para ello) es que aquí todas las palomas son blancas. Sí, el otro día vi una medio marrón, pero tenía cara de ser blanca de toda la vida y haberse caído a una charco de barro de culo.
Llegando a Levante, lo primero que hice, en cuestiones gastronómicas, fue comer fideguá y paella rara de esa que tienen con atún seco ("mojama" para los cultos -ya sé ahora de dónde viene lo de estar más seco que la mojama-).. pero demasiada pasta para mi paladar, así que alterné con sopas castellanas (bueno, pasables a mi cata, por no ser quisquillosos). Alterné también con restaurantes extrajeros, de donde salió esta increíble ensalada romana:
¡Un saludo!

Fui a Alicante y allí estudié la fauna y flora del lugar:
No hay casualidades, sino coincidencias. Aprender a [percibirlas] es entrenarse en el arte de la sincronicidad.--
Esta sincronicidad se extiende a todo el Universo. La ciencia acostumbró al hombre a pensar siempre en función de causas. Si dos fenómenos varían al mismo tiempo debe suponerse que uno influye sobre el otro o que ambos están influidos, a la vez, por un tercero. Sin embargo, además de la causalidad, y en forma paralela a ella existe la casualidad. Pero no como lo ve la ciencia ni como un hecho accidental, fortuito y ciego, sino como un lazo que, misteriosamente, vincula fenómenos a los que ninguna causa une. Este tipo de causalidad no casual brinda coincidencias significativas con una frecuencia mucho mayor a lo que sería esperable por azar; la sincronicidad. (Jung)

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